Cuánto tarda una reforma integral de un piso en Madrid: plazos reales

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Una de las primeras preguntas que se hace cualquier persona antes de empezar una reforma integral es muy sencilla: ¿Cuánto va a durar la obra?

Y es lógico. Una reforma integral no afecta únicamente al presupuesto. También condiciona una mudanza, un alquiler temporal, la entrega de una vivienda recién comprada o la fecha en la que una familia puede volver a vivir con normalidad.

El problema es que muchas veces los plazos se explican con respuestas demasiado vagas:

“Unos dos o tres meses.”

“Depende de la obra.”

“Ya veremos cómo avanza.”

Ese tipo de respuestas pueden ser razonables cuando todavía no se ha estudiado la vivienda, pero una reforma integral debería terminar teniendo una planificación concreta, con fechas definidas y un compromiso real sobre el plazo de ejecución.

En Diconva planificamos nuestras reformas integrales en Madrid para ejecutarlas en un plazo máximo de 56 días. Cuando el proyecto incluye además una instalación de aerotermia, el plazo máximo pasa a ser de 63 días.

Y ese plazo no es una estimación comercial. Forma parte de nuestro compromiso contractual.

Si se incumpliera, el cliente recibiría una compensación de 100 euros por cada día de retraso.

Hasta ahora no hemos tenido que aplicar nunca esta cláusula porque las obras se han terminado dentro del plazo acordado.

¿Cuánto suele durar una reforma integral?

No existe una duración idéntica para todas las viviendas.

Una reforma integral puede incluir trabajos muy diferentes:

  • Demoliciones
  • Nueva distribución
  • Albañilería
  • Fontanería
  • Electricidad
  • Climatización
  • Aerotermia
  • Falsos techos
  • Carpintería
  • Suelos
  • Alicatados
  • Pintura
  • Cocina
  • Baños
  • Ventanas
  • Puertas

Por eso el plazo debe determinarse después de estudiar el alcance real de la obra.

Lo importante no es prometer que una reforma se realizará “rápido”, sino comprobar que existe una planificación capaz de coordinar todos los oficios y suministros necesarios.

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En una reforma integral, la velocidad no depende tanto de tener mucha gente trabajando al mismo tiempo como de que cada equipo entre en el momento correcto y encuentre la obra preparada para realizar su trabajo.

¿Es realista hacer una reforma integral en 56 días?

Sí, siempre que exista una planificación previa rigurosa.

Una reforma integral no debería empezar y después decidir sobre la marcha qué profesional entra cada semana.

Antes de comenzar deben estar definidos aspectos como:

  • Distribución definitiva
  • Instalaciones
  • Mediciones
  • Materiales
  • Pedidos
  • Secuencia de los trabajos
  • Profesionales asignados
  • Fechas de entrada de cada oficio

Ese trabajo previo es precisamente lo que permite reducir tiempos muertos durante la ejecución.

El objetivo no es trabajar con prisas.

El objetivo es evitar días en los que la obra se queda parada porque falta una decisión, un material o un profesional.

Cómo se organiza el plazo de una reforma integral

Aunque cada proyecto es diferente, una reforma integral suele seguir una secuencia lógica.

Primera fase: demolición y preparación

Al comenzar la obra se eliminan los elementos que van a desaparecer.

Puede incluir:

  • Tabiques
  • Pavimentos
  • Alicatados
  • Instalaciones antiguas
  • Falsos techos
  • Carpinterías
  • Equipamiento de cocina o baños

Esta fase permite descubrir el estado real de algunos elementos que estaban ocultos.

Por eso una buena inspección previa ayuda a reducir sorpresas.

Segunda fase: distribución y nuevas instalaciones

Una vez despejada la vivienda comienza una de las fases más importantes.

Aquí se ejecutan trabajos como:

  • Nuevos tabiques
  • Rozas
  • Fontanería
  • Electricidad
  • Saneamiento
  • Climatización
  • Telecomunicaciones

Es una fase crítica porque muchas instalaciones quedarán posteriormente ocultas.

Una mala coordinación en este momento puede provocar modificaciones posteriores y retrasos.

Tercera fase: albañilería y cerramientos

Una vez preparadas las instalaciones se cierran rozas y tabiques y se ejecutan los trabajos de albañilería necesarios.

En este momento la nueva distribución de la vivienda empieza a ser claramente visible.

También se preparan paredes, techos y superficies para las fases siguientes.

Cuarta fase: revestimientos, baños y pavimentos

Aquí comienzan a entrar elementos que ya formarán parte del acabado final.

Por ejemplo:

  • Alicatados
  • Solados
  • Pavimentos
  • Platos de ducha
  • Revestimientos
  • Elementos de baño

La planificación de materiales resulta especialmente importante.

Un revestimiento que no llega a tiempo puede bloquear trabajos posteriores.

Quinta fase: carpintería, pintura y acabados

La reforma entra entonces en su fase final.

Se realizan trabajos como:

  • Puertas
  • Rodapiés
  • Mobiliario
  • Pintura
  • Mecanismos eléctricos
  • Sanitarios
  • Griferías
  • Iluminación

Aunque pueda parecer una fase sencilla, aquí intervienen muchos profesionales diferentes y una buena coordinación sigue siendo fundamental.

Sexta fase: repasos y entrega

Antes de entregar la vivienda debe realizarse una revisión completa.

No debería entregarse una reforma simplemente porque “la obra principal está terminada”.

Hay que comprobar:

  • Acabados
  • Funcionamiento eléctrico
  • Fontanería
  • Puertas
  • Mecanismos
  • Pintura
  • Sanitarios
  • Equipos instalados

Los repasos finales forman parte de la propia obra.

¿Por qué algunas reformas se alargan durante meses?

Muchas veces no es porque los trabajos necesiten realmente tanto tiempo.

Los retrasos suelen aparecer por una combinación de pequeños problemas.

No existe una planificación detallada

Se decide qué hacer semana a semana.

Cuando termina un oficio todavía no está preparado el siguiente.

Los materiales se piden demasiado tarde

Puede terminar una fase de obra y descubrirse entonces que el material necesario para continuar tiene varias semanas de entrega.

Hay demasiadas decisiones pendientes

Cambios de distribución, acabados, enchufes, iluminación o materiales se van resolviendo mientras la obra está en marcha.

Cada decisión pendiente puede terminar afectando a varios oficios.

Los profesionales no están coordinados

El electricista espera al albañil.

El pintor espera al carpintero.

La cocina espera a que terminen los revestimientos.

Y la vivienda permanece días parada entre unas fases y otras.

Se producen cambios constantes durante la obra

Es normal que un cliente quiera realizar alguna modificación.

El problema aparece cuando los cambios afectan a trabajos que ya estaban ejecutados o a materiales ya pedidos.

Por eso es importante diferenciar entre un imprevisto real y una modificación solicitada una vez iniciada la reforma.

¿Qué ocurre si la vivienda necesita aerotermia?

Una reforma integral que incluye aerotermia requiere una coordinación adicional.

No estamos añadiendo únicamente una máquina.

Hay que coordinar:

  • Unidad exterior
  • Unidad interior
  • Circuitos hidráulicos
  • ACS
  • Emisores
  • Electricidad
  • Espacios técnicos
  • Puesta en marcha

Por este motivo, en Diconva ampliamos nuestra planificación máxima de 56 a 63 días cuando la reforma integral incorpora una instalación de aerotermia.

Es una semana adicional prevista desde el principio, no un retraso inesperado durante la obra.

¿Qué pasa si una empresa de reformas no cumple el plazo?

Este punto debería hablarse antes de firmar.

No después de producirse el retraso.

Cuando una empresa únicamente ofrece una fecha orientativa, el propietario tiene muy poca capacidad para saber qué ocurrirá si la obra termina alargándose.

Por eso creemos que el plazo debe tener consecuencias reales.

En Diconva establecemos por contrato:

Plazo máximo habitual de reforma integral: 56 días

Plazo máximo con instalación de aerotermia: 63 días

Si la obra superara ese plazo por causas imputables a Diconva, se establece una compensación de:

100 € por cada día de retraso

Hasta la fecha no hemos tenido que compensar a ningún cliente porque todas las reformas se han terminado dentro del plazo comprometido.

Para nosotros, esta cláusula tiene una función muy sencilla: convertir una promesa comercial en un compromiso.

¿Significa que todas las reformas duran exactamente 56 días?

No.

56 días es el plazo máximo que utilizamos en nuestra planificación estándar de reformas integrales.

Una obra puede terminar antes.

También pueden existir proyectos excepcionales cuyo alcance requiera una planificación diferente, pero en ese caso debe quedar definido antes de contratar la obra.

Lo importante es que el propietario conozca desde el principio:

  • Cuándo empieza la obra
  • Qué duración tendrá
  • Cuándo está prevista la entrega
  • Qué situaciones pueden modificar ese plazo
  • Qué ocurre si la empresa incumple

No debería tener que descubrir esas respuestas cuando la obra ya lleva dos meses.

¿Los cambios que pide el propietario pueden modificar el plazo?

Sí. Este punto es importante.

Supongamos que durante la reforma se decide:

  • Cambiar completamente el diseño de la cocina
  • Mover un baño
  • Añadir una instalación que no estaba prevista
  • Cambiar un material por otro con varias semanas de suministro
  • Modificar una distribución ya ejecutada

Ese trabajo adicional puede afectar al calendario.

Por eso los cambios deben valorarse tanto económicamente como en plazo antes de ejecutarlos.

Un compromiso de fechas no significa que una reforma pueda ampliarse indefinidamente sin afectar a su calendario.

Significa que el alcance contratado debe estar correctamente planificado y cumplirse dentro del plazo acordado.

¿Cuánto tarda una reforma integral de 100 m²?

Los metros cuadrados ayudan a hacerse una idea del tamaño del proyecto, pero no determinan por sí solos la duración.

Dos pisos de 100 m² pueden ser completamente diferentes.

Piso A

100 m², dos baños, cocina, instalaciones completas y pocos cambios de distribución.

Piso B

100 m², redistribución total, integración de terraza, modificación de instalaciones y cambios estructurales.

La superficie es la misma. La complejidad no.

Por eso una empresa debería conocer el proyecto antes de comprometer una fecha.

¿Y una reforma integral de un chalet?

En una vivienda unifamiliar pueden aparecer trabajos que no existen en un piso:

  • Fachadas
  • Cubiertas
  • Terrazas
  • Jardines
  • Instalaciones de mayor potencia
  • Aerotermia
  • Varias plantas
  • Mayor superficie
  • Elementos exteriores

En estos casos el calendario debe plantearse específicamente para la vivienda.

La filosofía debería seguir siendo la misma: planificar antes de empezar y comprometer un plazo realista.

¿Cuándo debería empezar a contar el plazo?

También conviene aclararlo. El plazo de ejecución debe asociarse al inicio real de la obra una vez que están resueltos los condicionantes previos necesarios.

Antes de empezar deberían estar preparados:

  • Proyecto y distribución
  • Presupuesto
  • Licencias necesarias
  • Selección de materiales
  • Pedidos críticos
  • Planificación de equipos

Si una empresa empieza a contabilizar como “obra” semanas en las que todavía está esperando materiales o tomando decisiones fundamentales, realmente no existe una planificación de ejecución cerrada.

Qué preguntar sobre los plazos antes de contratar una reforma

Antes de aceptar un presupuesto conviene preguntar:

  • ¿Qué día empezará la obra?
  • ¿Qué fecha de entrega se compromete?
  • ¿Aparece la fecha en el contrato?
  • ¿Qué ocurre si se retrasa?
  • ¿Qué situaciones pueden ampliar el plazo?
  • ¿Quién coordina los diferentes oficios?
  • ¿Los materiales críticos estarán pedidos antes de necesitarlos?
  • ¿Existe una planificación de la obra completa?

Las respuestas permiten diferenciar entre una estimación comercial y una verdadera planificación.

¿Es mejor elegir la empresa que promete terminar antes?

No necesariamente. Una promesa de 40 días no es mejor que un compromiso de 56 si la primera no tiene ninguna garantía detrás.

Lo importante es comprobar que el plazo sea:

  • Realista
  • Planificado
  • Contractual
  • Medible
  • Respaldado por una organización capaz de cumplirlo

Una reforma integral afecta demasiado a la vida del propietario como para que la fecha de entrega dependa únicamente de “cómo vaya la obra”.

En Diconva planificamos las reformas integrales con un plazo máximo habitual de 56 días, ampliado a 63 días cuando incorporan aerotermia.

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Y establecemos por contrato una compensación de 100 euros diarios si incumplimos el plazo por causas atribuibles a nosotros.

Hasta ahora no hemos tenido que aplicar nunca esa cláusula.

Porque el objetivo no es compensar un retraso.

El objetivo es planificar la obra para que ese retraso no llegue a producirse.